Alimentación responsiva: evidencia y aplicación en la mesa
La alimentación responsiva combina estructura del cuidador con atención a señales de hambre y saciedad.
Qué es
La OMS incluye la alimentación responsiva entre los principios de una alimentación complementaria adecuada: alimentar lentamente y con paciencia, animar sin obligar y responder a las señales del niño.
Qué no significa
No significa ausencia de horarios, servir únicamente lo que el niño pide ni permitir comer todo el día. La respuesta ocurre dentro de una estructura familiar: alimentos disponibles, horarios y entorno.
Por qué importa
Reducir presión y coerción puede proteger la relación con la comida y permite interpretar mejor apetito y saciedad. Cuando existen problemas de crecimiento, selectividad severa o dificultades orales, la estrategia necesita supervisión profesional.